¡tenía un blog!
He releído mis artículos y mi narciso interior está contento: me gusta lo que escribía.
Muchas cosas han pasado desde la última vez, y no voy a someter a nadie ni a mi mismo a la tortura de relatarlas. Ya está, pasaron.
Y hoy me encuentro con la cabeza pensando mas o menos o lo mismo, aunque actuando de una forma algo distinta. En lo esencial, lo mismo.
Aunque quizás debo decir que me he vuelto un poco mas compasivo. Como dicen los americanos, que para ellos eso de la compasión es algo que no viene en el juego original, sino que es un accesorio que se tiene o no, y así son. ("así" peyorativo).
También un poco más huraño, más amante de mi soledad. Y al mismo tiempo, valoro mucho mas la compañía de quien me quiere.
El mundo en estos años ha cambiado, vaya que si lo ha hecho. Más injusto, más cabrón, más enfermo. Miedo y alivio. Miedo de lo que va a venir y alivio porque mucho de ello ya no lo veré. Pena, porque no le dejo a mi hijo un mundo mejor que el que había cuando nací. He intentado en estos años cambiarlo un poco, en la medida de mis posibilidades. He unido mis fuerzas a algunos idealistas mas para hacerlo, de forma que cuando llegue el momento nuestra decepción sea mas llevadera.
He mirado últimamente mucho hacia atrás en mi desordenada vida, en la que he cometido errores garrafales y también aciertos sublimes. Y me siento contento, completo. He vivido mucho mas que la mayoría de las personas de mi entorno, mis rutinas han sido muy diversas, he conocido a muchísima gente de todas partes, he vivido mil situaciones y conocido mundos diversos. Cuando cuento a alguien mis experiencias hay veces que yo mismo me sorprendo de lo mucho que tengo que contar. O a lo mejor es que me estoy volviendo un abuelo batallitas, que vive anclado en un pasado de arcadia feliz. Y la verdad es que hay muchísimas etapas de mi vida, casi todas, que recuerdo como momentos felices. Aunque cuando uno lo vive no se da cuenta de que lo eran.
Y, hablando de recuerdos, también he encontrado el manuscrito de un libro que una amiga, quizá la mejor que he tenido, me confió al acabarlo para que le diese mi opinión. Si algún día lo publica, lo recomendaré a todo el que pueda hacerlo. De momento, sin su permiso, os transcribo esta frase del final que me parece preciosa, y me parece que describe muchos de mis pensamientos:
"....que ahora en el recuerdo se le antoja azul de luz dorada, tan intenso que casi se puede tocar"
Muchas gracias por estar ahí, amigo que me has leído
