Creo que a la lista todas las expresiones faciales que tenemos consideradas, como la cara de sorpresa, pena, alegría, miedo, tristeza, etc se debiera añadir esta expresión:
La del político, militante o simpatizante que comunican un argumento absolutamente falso a sabiendas de que el que lo escucha sabe que lo es
Comúnmente llamada también como cara de defender lo indefendible, cara de repetir un argumentario redactado por el “experto en comunicación “ de guardia ese día. Más familiarmente, cara de cemento armado o cara que no se cae de vergüenza
La veo habitualmente en tertulianos paniaguados que miran disimuladamente el móvil para leer lo que les están dictando en remoto
Lo desazonador es que nos hemos acostumbrado, que ya no nos levantamos iracundos diciendo lo de “como se puede tener tanta jeta” “que sinverguenza” ni nada así. Ya estamos asumiendo que hay ejércitos que llevan a cabo lo de que una mentira repetida un millón de veces equivale a una verdad (Goebbels, el nazi inventor del marketing político) y olvidamos que una mentira arruina mil verdades.
Y que todos esos que piensan que la política es también su negocio aunque sean dependientes de una frutería, y actúan defendiendo con vehemencia la mentira de un jeta porque es “de los suyos”
Una docena de jetas dijeron que el rey llevaba un vestido maravilloso y todos los súbditos lo repitieron, hasta que un niño dijo “¡ pero si está desnudo !”
Y así seguimos
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